Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf...

Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf...

Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf...

Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf... Paf, paf, paf, paf...

Snif, snif... ¡Miauu, miauu!. ¡¡¡Paf, paf, paf, paf!!!
Bueno, pues esto es más o menos una recreación de lo que, supuestamente, pasaría cuando un gato o un perro se acercase a esta puerta. ¿Y eso por qué?, os preguntaréis.
Estaba con unos amigos, paseando por el pueblo de uno de ellos, cuando vi que en las esquinas de algunas puertas de las casas había garrafas llenas de agua.
- ¡Es para que no se meen los gatos y los perros! –me dijo.
- ¿Qué?¿y eso cómo lo consiguen?.
- Cuando el animal se acerca a la puerta para hacer pis, se ve reflejado y se va.
Entonces me vino esa sensación de cuando te cuentan algo y, por igual, te parece que tiene su “sentido” y su punto “peregrino”. Así que cuando volví a mi charca refrescante, busqué en Gloogle a ver si encontraba algo. Y vaya que si encontré. Os dejo algunas “perlas”:
- “Un método para ahuyentar a los gatos es llenar con agua algunas botellas de plástico trasparente y colocarlas entre las plantas. Los reflejos del sol sobre la botella ahuyenta a los gatos.”
- “Se supone que el reflejo de los gatos en la garrafa los espanta.”
- “Las botellas de agua creo que están llenas hasta los bordes, sin que se salga si no las tocas. Pero el gato fijo que intentará jugar con ellas, así que se mojará y se cabreará.”
- “Creo que comentaron que se hacía porque los perros no suelen ensuciar donde saciarían su sed.”
- “Es para espantar a las moscas y que no entren en las casas. Se ven reflejadas en el agua y se espantan.”
"Y hasta aquí puedo leer”. Confieso que me sentí sobrepasado. Demasiado surrealismo para la realidad a la que estoy acostumbrado –que tampoco es tanta. Así que llegados a este punto dejé de buscar más explicaciones, no fuera que encontrase también otra diciendo que servía para “espantar” suegras o vendedores a domicilio –lo cual no vendría mal, por cierto. O, incluso, el anuncio de alguna película de terror titulada: “La garrafa de agua: espantada general” en plan película de serie B como “
El ataque de los tomates asesinos”.
Bueno, qué, ¿tiene o no tiene lo cotidiano su punto de "
Más allá del límite"?.