16 septiembre 2012

Lisboa


En Lisboa no luce el Sol, sino la Luna, porque la luz del día es de plata.

Lisboa tiene una corona de piedra a la que llaman San Jorge y gobierna el más bello atardecer que pueda tener ciudad alguna.

En Lisboa el Fado se hace viento para recorrer sus cuestas y lamentar el vacío de sus casas.

Lisboa se viste de bello azulejo, que es brillante como la espuma del mar.

La magia mueve sus tranvías e ilumina las callejas de Alfama. Aguarda arriba de Santa Justa. Y mece las olas del Teijo.

Lisboa es un bom dia, es una boa tarde, es una boa noite.

01 junio 2012

Insípida sopa


Siempre me ha costado levantarme por la mañana.

No era persona hasta que pasaban un par de horas después de haberme levantado.
Apenas podía hablar y estaba más en mi mundo que en este.

Escuchaba el eco de los sueños, que sonaban igual que las voces que se oyen bajo el agua, y que se sienten como si estuvieras en el vientre materno.

Pero en los últimos meses he comenzado a entrar en una especie de rutina que me permite levantarme casi de forma automática y seguir adelante el resto del día, casi igual de automáticamente, y hasta parecer que soy igual que el resto.

Estoy consiguiendo diluirme y pasar inadvertido en esta insípida sopa que es la vida de los otros.

09 mayo 2012

Nostalgia


Nostalgia del sueño que trajo mi vasto reino de paz y futuro.

De la vida que escapaba a borbotones de mi mirada al cielo en las tardes de sábado.

Del paseo solitario por suelos de asfalto y muros de hormigón, hechos palacio de reposo y esperanza.

Del susurro del viento, de su consejo a mi oído.

De las caricias de la luna cuando era de refulgente plata.

De los amigos de las mil banderas que aguardarían mi llegada, para alcanzar el horizonte.

Del futuro mejor, del despertar del mesías, del resplandor inextinguible, del rugido de fuego.

De que se cumpla la leyenda: "Cuando el león se alce, las puertas se abrirán".

Nostalgia de mí...

06 abril 2012

Reinterpretado

Me moldeaste pequeño y peor. Y ahora temes perder lo que tienes y quieres romperme. Pero pequeño y peor como fui, de suma de añicos hice mi vida, y ahora no podrías abarcarme.

Sigues queriéndome ver frente a ti. Si te fijaras en las sombras de tu interior, me habrías encontrado ya, abrazándolas.

Cambio a cada paso y me alejo para volver a mí. Estoy a tu lado y, a la vez, perdido en la distancia. Atado y amordazado sería igual de libre que si volara entre las estrellas.

Pintor necio que esgrimes despiadadas pinceladas sobre mí; pierdes el tiempo. No soy lienzo ya, sino el acto de creación mismo. Soy la voluntad de Ser que ignoras desear. Soy la inspiración que buscas encarcelado en tu pintura.

06 marzo 2012

Niñez

En algún momento de su niñez se le quebró el alma, pero no se dio cuenta y continuó adelante, como si siguiera vivo.


Ahora siente que las fibras de sus músculos son sierpes que se retuercen constriñéndole, y que el veneno que escupen corre por sus venas.


Como decía, en algún momento de su niñez su alma se quebró, pero no se dio cuenta.

11 febrero 2012

La ciudad (en memoria a diciembre 2011)

La ciudad sin rey, sin salvaguarda alguna. Hecha fulana por sanguinarios espías. Tomada, invadida, hecha suya irrevocablemente por el mortal lapsus que eclipsó al futuro.

Edificios huecos de cimientos mortecinos; su cenicienta piel se desprende y yace seca como hojarasca por las aceras.

No fluye el río ya, sino un llanto que se arrastra carmesí.

A parpadeos, árboles de corcho con coronas de espino expían por haber querido beber del sol.

Alienada, ajena a sí misma, se descompone para dejar de haber sido y ser nada.

11 noviembre 2011

Impresiones imaginarias

Cobre y oro brotan de su mentón.
Del alba de su sonrisa despuntan blancos lienzos, promesas de su interior.
El arrullo de su voz, acunó al dolido niño.
La danza de sus manos, cautivó la piel que encarcela.
Y del pozo de su mirada, bebió el sediento de aliento.

14 octubre 2011

17 septiembre 2011

El abrazo de Apolo

Es tu abrazo el que protege.
Es tu abrazo el que abriga.
Es tu abrazo el que da vida.
Es en tu abrazo que se siente el latido del sol.
Es en tu abrazo que desaparece todo mal.
Es en tu abrazo que se funden la carne y el hueso con la tierra que los sostiene, con el aire que los rodea, con el cielo que los corona.
Es en tu abrazo que uno no es, para sentirlo todo y ser mar.
Y es en la fuerza de tu abrazo que ese mar respira y se mece con olas acunadas por tu luz.

08 agosto 2011

Desabrocho mi piel

Quiero desabrocharme la piel y colgarla en alto mastil para que no la roce, ni huela, ni mire, ni dañe, ni queme ser alguno.
Quiero que deje de sentir, que se seque, que yedre costra hasta cubrirla y convertirla en pago de estigio paso; y decansar en la nada.

02 junio 2011

Ebrios

Cubrís vuestros pellejos con otros de animales.
Ausentes de mente, borrachos de poder, no conversáis, solo oís vuestro eco vacío, que os abduce y atonta.
¿Quiénes sois?¿lo sabéis?.
Sonrisas huecas, amigos infames. No os relacionáis, os propagáis. Sois virus.
Vuestra bondad no es más que despojo de calaña.
Coronados con dorada y verde calavera, absurdos y sordos, os condeno al espejo de vuestro ser.
Yo, borracho.

09 mayo 2011

Universo temporal

Cegándonos al sol, lamiendo el aire que corría a fluir por el empedrado río.
Meciendo tu corazón con el último destello de una humanidad casi difunta.
Finitamente unidos en un universo cosido con retazos de canciones que rotaban a nuestro alrededor.
Y en el centro de todas ellas, tú; iluminando y oscureciendo por igual.

16 marzo 2011

Toc, Toc

Toc, toc... Ábreme la puerta.
Toc, toc... Déjame entrar.
Toc, toc... Siempre estaremos juntos.
Toc, toc... Soy parte de ti.

Toc, toc... ¿Lo has comprobado?.
Toc, toc... ¡Déjame entrar o lo perderás!
Toc, toc... ¡Cómpruebalo otra vez o fallará!
Toc, toc... ¿Lo hiciste?¿seguro que lo hiciste?
Toc, toc... ¡Ábreme la puerta o morirá!

¡Que se rompa los nudillos llamando!
¡Que se quede afónico de gritar!
¡Que se ahogue en su rabieta solo!
¡Que solo y nada será!
¡Apártalo de tu camino!
¡Que dude él!
¡Que muera él!
¡Que no te habite!
Condena al exilio del olvido a la pitonisa funesta.

A Marta. Con todo mi cariño y gratitud.

09 febrero 2011

Ausencia (a Rimbaud)

Como piel secándose de animal extinto.

Como fundente engrudo envolviendo el corazón.

Como asfixiante jaula de atenazadores dedos.

Como hueco nido, vacío de toda vida.

Como frío hogar, habitado por el olvido.

Como triste suicida, ahorcado con luenga angustia.

Y como yerma tierra, seca por tu ausencia.

05 enero 2011

Tú, sencillamente

No eres noble por triunfal victoria, sino por empedrar el camino de tu vida.

Cuando la miseria posa sus cenicientos dedos sobre tus sedosas ropas y te desnuda, es cuando te cubre el aura de tu humanidad.

Tu pensamiento y verbo es maná que pocos hallarán.

Tu espíritu susurra que no hay virtud más digna que la voluntad del pie que sube constante cada nuevo escalón. Y este don te aleja de la altivez, que corrompe y atonta.

La rodilla que hincas para honrar la humildad, es la que te concede el abrazo que te une al hombre, y las alas que te alejan de la pestilente vanidad.

A cada paso que das, creas un nuevo ahora y desaparece un antiguo antes. Y esa fugacidad, esa alternancia universal, es la danza que moldea la realidad que te rodea.

17 noviembre 2010

Juntos

Tengo el dolor ajeno cosido en el corazón y en mi alma tañe el eco de vuestro llanto.

Alimentáis mi pecho con vuestro último aliento y cada una de vuestras vidas resonará en mis oídos más allá del tiempo.

Sois lasca de mi llama interior y mi furtiva huella os hará inmortal rocío que reviva primaveras de perdón.

02 octubre 2010

La sonrisa capturada

Paseaba por la acera de una callejuela serpentina del centro de la capital, cuando me crucé con una pareja joven.

Ella, airada, iba contando algo. Apenas vi su rostro. Sus abrazos gesticulaban y su cabeza empujaba en un vaivén forzado, haciendo que el resto del cuerpo lo siguiera. Parecía propulsada por los tirones que da un pez que ha picado el anzuelo y tira de la caña de pescar.

Él, más alto, la seguía. Todo él la seguía. La seguía con su cuerpo ladeado, como un girasol que se nutre de la luz. La seguía con sus brazos, que parecían envolverla y protegerla, aún sin necesidad de tocarla. La seguía con su tranquilidad, que emanaba de su mutua compañía. La seguía con sus ojos, que cantaban a coro con su brillante sonrisa. Tan solo ella existía en el mundo. Ella era toda su atención.

Todo duró un instante. Solo duró un pedacito de eternidad. Pero durante este momento, todo el amor del mundo estaba capturado en esa sonrisa, en esa mirada.