Lisboa es un bom dia, es una boa tarde, es una boa noite.
16 septiembre 2012
Lisboa
Lisboa es un bom dia, es una boa tarde, es una boa noite.
01 junio 2012
Insípida sopa
09 mayo 2012
Nostalgia
06 abril 2012
Reinterpretado
Me moldeaste pequeño y peor. Y ahora temes perder lo que tienes y quieres romperme. Pero pequeño y peor como fui, de suma de añicos hice mi vida, y ahora no podrías abarcarme.
Sigues queriéndome ver frente a ti. Si te fijaras en las sombras de tu interior, me habrías encontrado ya, abrazándolas.
Cambio a cada paso y me alejo para volver a mí. Estoy a tu lado y, a la vez, perdido en la distancia. Atado y amordazado sería igual de libre que si volara entre las estrellas.
Pintor necio que esgrimes despiadadas pinceladas sobre mí; pierdes el tiempo. No soy lienzo ya, sino el acto de creación mismo. Soy la voluntad de Ser que ignoras desear. Soy la inspiración que buscas encarcelado en tu pintura.
06 marzo 2012
Niñez
En algún momento de su niñez se le quebró el alma, pero no se dio cuenta y continuó adelante, como si siguiera vivo.
Ahora siente que las fibras de sus músculos son sierpes que se retuercen constriñéndole, y que el veneno que escupen corre por sus venas.
Como decía, en algún momento de su niñez su alma se quebró, pero no se dio cuenta.
11 febrero 2012
La ciudad (en memoria a diciembre 2011)
La ciudad sin rey, sin salvaguarda alguna. Hecha fulana por sanguinarios espías. Tomada, invadida, hecha suya irrevocablemente por el mortal lapsus que eclipsó al futuro.
Edificios huecos de cimientos mortecinos; su cenicienta piel se desprende y yace seca como hojarasca por las aceras.
No fluye el río ya, sino un llanto que se arrastra carmesí.
A parpadeos, árboles de corcho con coronas de espino expían por haber querido beber del sol.
Alienada, ajena a sí misma, se descompone para dejar de haber sido y ser nada.11 enero 2012
11 noviembre 2011
Impresiones imaginarias
14 octubre 2011
17 septiembre 2011
El abrazo de Apolo
08 agosto 2011
Desabrocho mi piel
02 junio 2011
Ebrios
09 mayo 2011
Universo temporal
12 abril 2011
16 marzo 2011
Toc, Toc
Toc, toc... Déjame entrar.
Toc, toc... Siempre estaremos juntos.
Toc, toc... Soy parte de ti.
Toc, toc... ¿Lo has comprobado?.
Toc, toc... ¡Déjame entrar o lo perderás!
Toc, toc... ¡Cómpruebalo otra vez o fallará!
Toc, toc... ¿Lo hiciste?¿seguro que lo hiciste?
Toc, toc... ¡Ábreme la puerta o morirá!
¡Que se rompa los nudillos llamando!
¡Que se quede afónico de gritar!
¡Que se ahogue en su rabieta solo!
¡Que solo y nada será!
¡Apártalo de tu camino!
¡Que dude él!
¡Que muera él!
¡Que no te habite!
Condena al exilio del olvido a la pitonisa funesta.
A Marta. Con todo mi cariño y gratitud.
09 febrero 2011
Ausencia (a Rimbaud)
Como fundente engrudo envolviendo el corazón.
Como asfixiante jaula de atenazadores dedos.
Como hueco nido, vacío de toda vida.
Como frío hogar, habitado por el olvido.
Como triste suicida, ahorcado con luenga angustia.
Y como yerma tierra, seca por tu ausencia.
05 enero 2011
Tú, sencillamente
Cuando la miseria posa sus cenicientos dedos sobre tus sedosas ropas y te desnuda, es cuando te cubre el aura de tu humanidad.
Tu pensamiento y verbo es maná que pocos hallarán.
Tu espíritu susurra que no hay virtud más digna que la voluntad del pie que sube constante cada nuevo escalón. Y este don te aleja de la altivez, que corrompe y atonta.
La rodilla que hincas para honrar la humildad, es la que te concede el abrazo que te une al hombre, y las alas que te alejan de la pestilente vanidad.
A cada paso que das, creas un nuevo ahora y desaparece un antiguo antes. Y esa fugacidad, esa alternancia universal, es la danza que moldea la realidad que te rodea.
07 diciembre 2010
17 noviembre 2010
Juntos
Alimentáis mi pecho con vuestro último aliento y cada una de vuestras vidas resonará en mis oídos más allá del tiempo.
Sois lasca de mi llama interior y mi furtiva huella os hará inmortal rocío que reviva primaveras de perdón.
02 octubre 2010
La sonrisa capturada
Paseaba por la acera de una callejuela serpentina del centro de la capital, cuando me crucé con una pareja joven.
Ella, airada, iba contando algo. Apenas vi su rostro. Sus abrazos gesticulaban y su cabeza empujaba en un vaivén forzado, haciendo que el resto del cuerpo lo siguiera. Parecía propulsada por los tirones que da un pez que ha picado el anzuelo y tira de la caña de pescar.
Él, más alto, la seguía. Todo él la seguía. La seguía con su cuerpo ladeado, como un girasol que se nutre de la luz. La seguía con sus brazos, que parecían envolverla y protegerla, aún sin necesidad de tocarla. La seguía con su tranquilidad, que emanaba de su mutua compañía. La seguía con sus ojos, que cantaban a coro con su brillante sonrisa. Tan solo ella existía en el mundo. Ella era toda su atención.
Todo duró un instante. Solo duró un pedacito de eternidad. Pero durante este momento, todo el amor del mundo estaba capturado en esa sonrisa, en esa mirada.


